Turismo en la Ribeira Sacra: programa de actividades de otoño “A Caída da Folla”

Un año más, el otoño se disfruta de otra forma en la Ribeira Sacra, una de las zonas más hermosas del interior gallego, tan rica en patrimonio histórico y natural que cada vez que se acude a ella siempre se descubre algo nuevo. Como cada otoño, «A Caída da Folla» es el programa de actividades que se desarrolla en ella entre el 1 y el 11 de noviembre, con el que es posible apuntarse a diversas experiencias.

Hoy te proponemos descubrir la Ribeira Sacra con «A Caída da Folla», y aprovechamos para recomendarte los mejores planes para gozar de este territorio que se extiende entre el sur de la provincia de Lugo y el norte de la provincia de Ourense.

Viñedos del Sil

Entre las muchas actividades de turismo cultural y turismo activo que se ofrecen en la Ribeira Sacra, una de las más especiales es la ruta guiada en kayak por el río Sil, recomendada para cualquier edad y que forma parte de uno de los planes que se ofrece con «A Caída da Folla». Con un número máximo de 15 kayaks y de la mano de varios monitores experimentados, es posible descubrir los cañones del Sil y sus inmensas laderas de viñedos gracias a una experiencia única.

Aunque si el kayak no te atrae, ten en cuenta que a lo largo de todo el año puedes realizar las rutas en catamarán por el río Sil, que cuenta con cuatro embarcaderos: Os Chancís y Doade en Sober, A Abeleda en A Teixeira y San Estevo en Nogueira de Ramuín. Cada estación del año tiene un encanto particular para realizar un paseo sobre las aguas que te dejará asombrado por su belleza.

Rutas de senderismo

Como te puedes imaginar, las rutas de senderismo en un entorno como este son numerosas y es posible encontrarlas de diversos niveles de dificultad. Pero para esta ocasión, y teniendo en cuenta la época otoñal, vale la pena acercarse hasta el Bidueiral de Montederramo o de Gabín, un bosque de abedules con arándanos, acebos y robles, donde habitan azores, búhos, corzos y ciervos. La ruta que lo recorre, la PRG-182, es circular y consta de unos nueve kilómetros, con su punto de partida y de llegada en Campo do Casar (Serra de San Mamede).

De igual modo, no puedes perderte la ruta PRG-98 Cañón del Sil-Santa Cristina; la Ruta da Cubela (PRG-180) y la Ruta del Cañón del Río Mao (PRG-177), así como los numerosos itinerarios de senderismo homologados en O Courel. Todos estos espacios naturales también son perfectos si disfrutas con el avistamiento de aves.

Micología en la Ribeira Sacra

Las setas son protagonistas indiscutibles del otoño, también en la Ribeira Sacra. En el programa de actividades de «A Caída da Folla» se incluyen jornadas micológicas, cuyo punto de encuentro tiene lugar en el albergue de Quiroga y con las que es posible disfrutar de desayuno, taller de formación sobre setas, degustaciones salida al campo para recolectar ejemplares acompañados de un guía especializado. Para la actividad, que se organiza en grupos entre 7 y 15 plazas, se entrega una guía micológica, una navaja, un cuaderno y un bolígrafo.

Miradores

Con más de una veintena de miradores a lo largo del curso del río Sil y del río Miño, en los tramos que pasan por la Ribeira Sacra, las fotografías espectaculares están aseguradas, además de poder relajarse ante semejante paisaje y disfrutar de la paz del entorno.

Entre todos ellos, resultan imprescindibles los Balcones de Madrid, en Parada de Sil (Ourense); el mirador de Santiorxo y el mirador da Cividade, en Sober (Lugo); el mirador de Pena do Castelo, en Doade (Lugo); el mirador de A Lampa, en el entorno de la ruta de Moura (Nogueira de Ramuín) y el famoso mirador do Cabo do Mundo (Lugar Fontela, 50, O Saviñao, 27548, Lugo).

Patrimonio histórico

 

Pero si su riqueza natural y paisajística no fuera suficiente, la Ribeira Sacra alberga lugares de gran importancia arqueológica y monumental. Monasterios como el de Santa Cristina de Ribas do Sil, San Pedro de Rocas, Santo Estevo de Ribas do Sil y el de Montederramo no te dejarán indiferente. Además de ello, Chantada, Castro CaldelasMonforte de Lemos y Portomarín son las cuatro villas históricas en las que puedes buscar cobijo, callejear y disfrutar de las mejores comidas y vinos de la región, sin olvidar los lugares de interés histórico-artístico que esconden.

 

Fuente: La Voz de Galicia